lunes, 5 de marzo de 2007

Perfumes profanos - Los conos de perfumes

Todos hemos visto en infinidad de representaciones de fiestas y banquetes como los egipcios llevaban en lo alto de la cabeza lo que denominamos cons de perfume. Lo usaban tanto los hombres como las mujeres. Los textos también nos hablan de estos conos, y una canción de arpista dice ¿Coloca resina antyw sobre tu cabeza¿.

Estos conos estaban hechos de grasa de buey impregnada de diversos perfumes. De todos modos, no parece probable que el único ingrediente fuera la resina antyw, es decir, mirra, ya que en estado natural tiene muy poco aroma, y si le extraían el aceite, el producto sería líquido y no apto para fabricar conos. Por lo tanto la grasa debía estar perfumada con otras fragancias, además de la mirra. Pero ellos empleaban la palabra antyw de manera simbólica al estar considerada la mirra como la fragancia más exquisita que se pudiera imaginar.

A esta grasa animal quizás se le añadiera cera de abejas, que previamente había sido saturada en perfume. Observaremos que estos conos tienen un color más amarillento o anaranjado en la cúspide. Esto puede tratarse de una simple sedimentación del perfume en la grasa. No olvidemos que se fabricaban en moldes y que se desmoldaban como hoy en día hacemos con un flan.

Los perfumes profanos

El nombre que se les daba era el del principal ingrediente, o el del lugar de su procedencia. Citamos aquí lo que sería el equivalente a nuestras actuales ¿marcas¿ de perfume. Los aceites perfumados son lo más parecido a nuestros perfumes actuales, por tener una presentación más o menos líquida, utilizarse en pequeñas cantidades y almacenarse en pequeños frascos o viales de alabastro o cristal.

Estos preciosos recipientes fueron originarios de Egipto, ya que allí se producían los perfumes más famosos del mundo antiguo y era donde se necesitaban. Eran de cristal con delicados colores, entre los cuales destaca el amarillo, muy difícil de obtener. En la actualidad, en Egipto se siguen fabricando frascos de perfume realmente delicados, aunque de aspecto árabe y por lo tanto, totalmente diferentes de los faraónicos.

El egipcio: era un perfume fuerte y duradero en el que predominaban el olor de la canela y la mirra. Como casi todos los perfumes caros era incoloro. El que tenía 8 años de antigüedad era mucho más apreciado que el reciente. No se sabe si este perfume se fabricaba siempre en Egipto, pero en el S IV aún se vendía en Atenas.

El mendesiano: originario deMendes, en el Delta. Es un perfume fuerte de aceite de balanos, mirra,

Los perfumes sagrados - El madjet

Este aceite une los miembros del dios (en memoria de la desmembración de Osiris) y quita el mal olor. La fórmula que aparece en Edfú no es específica sino más bien genérica. Se sabe que existía un madjet para las fiestas y uno para diario. También se especifica el modo de aplicación. Había que aplicarlo con dos dedos, el que tocaba al dios enfundado en un dedil de oro.

La base era la grasa de buey. Pero no podía ser un buey cualquiera. Debía ser un buey cuya nariz no hubiera sido perforada nunca para ponerle una anilla y que se lavara cada mañana en el lago sagrado para estar purificado. Igualmente se le envolvían las pezuñas en fibras de palma. Después del sacrificio (corte de garganta), se separaban las patas y la cabeza y se abría en canal. Luego se limpiaba el cuchillo del matarife para quitar cualquier rastro de sangre, y con él se separaba la grasa que se ponía en un recipiente de piedra con tapadera y se almacenaba un año.

Llegado el momento se perfumaba esta grasa con resina de pino, aspálato, rizomas de junco, bayas de enebro y piñones. Quedaba una pasta rojiza de fuerte aroma que permanecía durante horas.

Secreto de min.- Este era un ungüento pensado para reunir los miembros del dios y ¿para ungir toda estatua de madera o piedra.¿ La fórmula era un secreto transmitido de padres a hijos. Tan sólo el sacerdote que hacía la purificación era parte del secreto, y ningún ser humano debía acercarse:

¿porque es un secreto que no debe saberse¿

Aunque este secreto está registrado en las paredes de Edfú y en la actualidad, al alcance de cualquiera que sepa leer jeroglíficos. Por estos registros sabemos que era bastante parecido al tisheps, pero se le añadían minerales, concretamente 18 grs. de los siguientes minerales:

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Oro - Plata - Laspilázuli - Jaspe rojo - Feldespato verde - Turquesa - Fayenza

El perfume como ajuar funerario

De todos es sabido lo importante que era para los egipcios tener un ajuar funerario que cubriera sus necesidades en el Mas Allá. Y por supuesto, cosméticos y perfumes formaban parte de esas necesidades. En muchos enterramientos se han encontrado preciosos estuches con todos los elementos necesarios para la ceremonia de la Apertura de la Boca de la momia del difunto, en los que no faltan diminutos vasos destinados a contener algunos de los aceites sagrados que ya hemos mencionado.

Existía una lista de siete aceites sagrados destinados al rito de la Apertura de la Boca, si bien no todos ellos tenían consistencia de aceite y podían parecerse más a ungüentos. Estos óleos eran:

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El del Festival -EL Sefet -El Nejemet -El Tuat -El de Cedro -El Tejenu -El Hekenu Según Lise Manniche esta lista de siete óleos se debe ampliar a diez variedades. Los aceites añadidos son: -El Madjet: -El Tisheps: -El Secreto de Min

EL APRECIADO PERFUME DEL 22 DE KHOIAK

Este era otro de los misteriosos perfumes que se fabricaban en el AE, y que estaba destinado usarse en determinados ritos iniciáticos de Osiris, y cuyos ingredientes permanecieron ocultos, al igual que los del Perfume Secreto de Min. Todo lo relacionado con este perfume está escrito en el ¿laboratorio¿ de Edfú, en la parte interior para que ningún mortal pudiera verlo. Hoy en día, quien quiera y sepa leer jeroglíficos, tiene el misterio a su alcance.

Este perfume se empezaba a preparar todos los años exactamente el mismo día, la mezcla el día 15, la cocción entre el 15 y el 18, y el día 22 se retiraba el ungüento del fuego. EL concepto esencial de regeneración que sugería el color negro del preparado, se intensificaba con la incorporación de aroma de loto.

Se destinaba a ceremonias que tenían lugar en todos los templos donde hubiera algún miembro de Osiris. El misterio se centraba en una figurilla momiforme hecha de semillas de cebada, arena e incienso, tierra, pulpa de dátiles, incienso, resina y sustancias aromáticas, así como una pequeña porción de todos los minerales mezclados con agua del lago sagrado. Esta figurilla momiforme era sometida a ciertos ritos y luego ungida con aceite de moringa e incienso. Tras esta unción se escondía durante un año. Y en las ceremonias del año siguiente se hacia una figurilla nueva, y la que estaba escondida, se enterraba. Esto, al parecer, aseguraba una buena cosecha.

Los perfumes sagrados - El Tiryac

Casi siempre encontramos emparejado con el kyphi otro aroma llamado Tyriac. El Tyriac no era realmente un perfume ya que solo tenía el uso medicinal, aunque era un remedio aromático. También servía como antídoto contra mordeduras venenosas, y al igual que el kyphi se usaba para relajar la ansiedad. Hacia 1574, el veneciano Próspero Alpini visitó Egipto, y a pesar de las grandes dificultades que encontró para desvelar el misterio del tiryac, logró averiguar los ingredientes, que eran nada menos que 57 plantas, más piel de serpiente y arcilla, todo mezclado con vino añejo o vino de granada y miel. Esta era la receta de 1574 preparada para el rey de Turquía y que se llamó Tiryac de Faruk. Hay otras recetas que alcanzan los 97 ingredientes. EL kyphi era uno de estos ingredientes para preparar tiryac. Este preparado aún se puede encontrar en los bazares y herbolarios egipcios, aunque suponemos que la fórmula no sea exactamente igual.

Los perfumes sagrados - EL KYPHI

a palabra "kyphi" es la deformación griega de la palabra "kapet" (del verbo jeroglífico k3p, que significa quemar cualquier sustancia para fumigaciones, al igual que nuestra palabra "perfume" viene del latin pro-fumo que significa "Para quemar", también incienso viene de incendere).

EL kyphi es el perfume más recordado y conocido de entre los que fabricaron los egipcios. No era uno de los ungüentos sagrados, sino que tenía dos utilidades primordiales. Una era la de servir de incienso y la otra como remedio de diferentes dolencias. E incluso si se ingería era antídoto contra la mordedura de serpientes y para tratar el asma.

Tenemos varias recetas para la fabricación del kyphi, que, aunque básicamente son iguales, sí que presentan alguna variación. Las citamos por orden de antigüedad:

Papiro Ebers - 1500 a.C.

Ramsés III - 1200 a.C.

Maneton (via Plutarco) - 300 a.C

Edfu y Filae - 200 a.C

Dioscórides - S I

Rufus de Efeso - S I

Receta Siria - S II

De las recetas para fabricar kyphi que han llegado a nuestros días, dos permanecieron en griego. Galeno en el año 200 d.C lo menciona en un ensayo titulado "De los antídotos" Luego un tal Damócrates (médico ateniense) hace referencia al kyphi diciendo que ni crece en los árboles ni en la tierra, mientras que otros fumigadores como el incienso o la mirra si lo hacen, y que constaba de más de un ingrediente.

Plutarco nos desvela en su Iside et Osiride los dieciséis ingredientes con los que se preparaba el kyphi: miel, vino, pasas, juncia, resina, mirra, palo-rosa, seseli, lentisco, brea, junco oloroso, romaza, enebro gigante y enano, cardamomo y cálamo. De todas maneras ninguna de las recetas se pone de acuerdo en cuanto a ingredientes, y algunas de ellas llegan a citar cincuenta, mientras que otras, como la de Dioscórides, solo cita once, diez de los cuales aparecen en todas las recetas, sean griegas o egipcias.

Las referencias clásicas a los perfumes egipcios nos son de mucha utilidad a la hora de saber los usos que se daban a los perfumes. Por ejemplo, Plutarco dice que en los templos se hacían fumigaciones tres veces al día:

-Por la mañana incienso
-Al mediodía mirra
-Al atardecer kyphi

EL kyphi se utilizaba igualmente como inductor del sueño, por lo que podría considerarse como el precursor de la aromaterapia, que los egipcios no solo conocían, sino que dominaban y practicaban.

En tiempos anteriores a Ramses III el kyphi era también usado por la gente para perfumar sus casas y sus ropas, y para combatir el mal aliento. También se usó para aliviar el dolor de cabeza y la epilepsia, el dolor de oídos, y el dolor de estómago e hígado.

El kyphi perduró a lo largo de toda la historia de Egipto, e incluso en el S VI aún se conocía y usaba este preparado. Esto lo sabemos por una receta copta en la que se prescribe kyphi mezclado con mejorana y vino para tratar una enfermedad de la piel. Suponemos que usado de modo tópico y no ingerido.

La curiosidad despertada por el mítico kyphi encontró eco en nuestros días, y el día 3 de Abril de 2002, el diario francés Le Monde publicaba un reportaje en el que se daba cuenta de la investigación llevada a cabo por especialistas sufragados por una firma de cosmética, para poder revivir el aroma faraónico y presentarlo el dia 5 de Abril en El Cairo en la exposición Perfumes y Cosméticos en el Antiguo Egipto, organizada por el Museo de El Cairo, el Museo del Louvre y el Museo Arqueológico de Marsella.